
“Me despojo de los sueños de anoche,
el mito, el cómo, el cuándo,
lo ideal no sabe si la culpa se duplica
ni remeda los actos, se ordena y
aburre de tener lo que se alcanza.
Preciso, sutil, minucioso,
me despojo de los sueños de anoche,
combinar, saber hacerlo,
extraigo una imagen significativa,
ella frente a mi, sentada
y yo dentro del cerebro,
neuróticos, hipocondríacos, enfermos,
los habitantes de la mente,
destructivos a la saga.
Toco que amo y siento que miro
con fortaleza asombrosa,
a mi lado no es importante,
no corre riesgo el espíritu señalado,
de integrarse y salvar lo ridículo
por norma, al cuerpo como algo vivo,
no mecánico, del me quedo,
del me quiero y no quiero.
Hay otros muchos tendidos,
entre el cielo y la obra,
génesis del genio abordado
y lo ridículo es ver con mirada
maligna como desentrañar la metáfora”.
“Ningún imperio es benigno,
incluso, el de los sentidos
y de lo colosal de tu sueño
en mi sueño”.
Norberto Aige Marinelli